lunes, 1 de mayo de 2017

Ratios de liquidez o solvencia a corto plazo y de solvencia a largo plazo

Un ratio es la relación entre dos magnitudes, lo cual permite hacer una comparación explicativa.

En el análisis económico y financiero utilizamos, entre otras técnicas de análisis, los ratios. En este caso vamos a ver los ratios financieros, aquellos que nos permiten analizar la situación de liquidez o solvencia a corto plazo y de solvencia a largo plazo.


El análisis a través de ratios nos permite ver la situación de una empresa en un momento determinado, así como la comparación ante situaciones de años anteriores. Estos ratios no deben utilizarse de forma aislada, sino como complemento a otros instrumentos de análisis, ya que no hay dos empresas iguales. Si bien vamos a ver unos límites entre los que debe encontrarse un ratio, son a título indicativo. A mi personalmente no me gusta aportar estos límites pero reconozco que son una posible referencia inicial. Además de analizar la situación financiera contemplando la evolución en el tiempo de estos ratios, debemos compararlos con los de empresas similares.



Ratios de liquidez o de solvencia a corto plazo

La liquidez es la capacidad de los activos que dispone la empresa para hacerse líquidos, de convertirse en dinero. Los activos más líquidos son las cuentas de Caja y Bancos (el disponible), después estaría el realizable y, finalmente, las existencias.

Cuanto más líquidos sean nuestros activos, mayor seguridad para afrontar nuestras deudas a corto plazo (solvencia a corto plazo). Tomamos el año como límite del corto plazo.

Los ratios que vamos a utilizar serán tres: el de disponibilidad, el de tesorería y el de liquidez. Estos mismos ratios reciben diferentes nombres, por lo que no sería extraño encontrarlos con otras denominaciones, lo importante es saber perfectamente las magnitudes que estamos comparando.



Ratio de disponibilidad




Muestra la proporción de las deudas a corto plazo que se podrían liquidar con las cuentas de tesorería de la empresa (bancos y caja). Su valor óptimo es muy relativo y depende del tipo de empresa y sector económico, diversos autores lo fijan en torno al 0,3 – 0,4. En general, cuanto más bajo, mayor dificultad para hacer frente a los pagos más inmediatos; y cuanto más alto, mayor seguridad frente al riesgo de suspensión de pagos, aunque tendrá unos activos poco rentables.



Ratio de tesorería



También se conoce como ratio de solvencia o acid-test, e indica la capacidad de la empresa para liquidar sus deudas a corto plazo sin riesgo de suspensión de pagos.

Para evitar problemas de liquidez, el valor del ratio tiene que estar próximo a 1. Si es inferior, existe un problema de liquidez, incluso un posible riesgo de suspensión de pagos, ya que con los activos a corto plazo la empresa no podría hacer frente a sus deudas a corto plazo.

Por el contrario, si el ratio es muy superior a 1, indica que hay un exceso de liquidez, es decir, que la empresa tiene activos a los que no le está sacando una rentabilidad. Exceso de liquidez con un coste de oportunidad elevado.



Ratio de liquidez


También se conoce como ratio de fondo de maniobra o de solvencia a corto plazo.

Para alejarse del riesgo de suspensión de pagos, el valor del ratio tiene que ser superior a 1 y próximo a 2. En el caso de ser inferior a 1 se encuentra en una clara situación de suspensión de pagos ya que los activos liquidos en el corto plazo serán inferiores a las deudas en ese plazo, por lo que, en caso de no tomar medidas, no podrá hacer frente a éstas.




Ratios de solvencia a largo plazo

La solvencia de la empresa se refiere a la capacidad de la misma para hacer frente a sus deudas. En este caso vamos a ver unos ratios que nos permitirán analizar la solvencia a largo plazo.


Ratio de Garantía


Relaciona el activo total con el exigible, y mide la capacidad total de la empresa para afrontar sus deudas. También se conoce como ratio de solvencia a largo plazo o de distancia a la quiebra.

El valor óptimo tiene que ser superior a 1 y próximo a 2. Por debajo de 1 significa un riesgo manifiesto de quiebra de la empresa ya que el valor del conjunto de sus activos sería menor que las deudas totales, por lo que no podrá hacer frente a las misma a largo plazo.



Ratio de autonomía



Muestra la relación del pasivo no exigible con las deudas totales de la empresa. Sirve para comprobar la calidad de la financiación de la empresa, en el sentido de su dependencia con respecto a la financiación externa.

El valor óptimo no está muy definido, pero se podría establecer un valor orientador entre 0,8 y 1,5, considerando que la empresa goza de mayor autonomía financiera cuanto más alto sea el valor.



Ratio de endeudamiento



Relación inversa al ratio de autonomía. Un valor elevado indica que la empresa está muy endeudada, muy apalancada. En términos generales se puede recurrir al endeudamiento cuando la rentabilidad de los activos en los que se invierten es superior al coste de la deuda a la que acudimos para financiar dicha inversión. Por un lado, un mayor apalancamiento puede ofrecernos una mayor rentabilidad, pero con un mayor riesgo, con una, en principio, menor solvencia a largo plazo. Ejemplo de apalancamiento.




Otro ratio que me interesa destacar, aunque no es un ratio propiamente de análisis de la solvencia, es el ratio de calidad de la deuda.


Ratio de calidad de la deuda




Indica la proporción de las deudas de la empresa que son exigibles a corto plazo. Su valor óptimo tampoco se puede indicar con exactitud. Cuanto más bajo, el endeudamiento será de mayor calidad.




No hay comentarios:

Publicar un comentario