domingo, 7 de abril de 2013

El comercio internacional: proteccionismo y librecambio

Hasta ahora hemos estado analizando la economía desde un punto de vista bastante cerrado, en el sentido de que no consideramos demasiado el sector exterior, el resto del mundo.



Hoy en día es indudable la importancia del resto del mundo en un entorno globalizado como en el que nos encontramos.



Llamamos comercio internacional a todas las compras y ventas de factores productivos, bienes y servicios realizados entre diferentes países.



Hoy en día, estamos muy acostumbrados a comprar productos fabricados en China, en EEUU, en otros países europeos diferentes al nuestro.



Todos los días nos encontramos con ciudadanos de otros países que han venido al nuestro para poder trabajar (importación del factor productivo mano de obra), tampoco es raro conocer a alguien que trabaja en otro país.



La liberalización del mercado de capitales también es cada vez mayor. Si quisiéramos, podríamos pedir un préstamo hipotecario a un banco japonés (con la incertidumbre del tipo de cambio, pero podríamos).



Al vivir en un mundo más globalizado, los efectos de unas economías se trasladan con mayor facilidad a otras.



Cuando un país sufre una crisis, ésta es trasladada al resto de la economía internacional, de ahí el dicho “cuando EEUU estornuda, Europa coge una pulmonía”. Mucho se ha hablado del origen de la crisis, el desencadenamiento de la misma en EEUU y cómo está ahora Europa.



Continuamente nos están contando que las decisiones de la economía española no se toman en España sino en otros entornos como la UE, Alemania, etc.



Si en China se produce un crecimiento de la economía, como está pasando en los últimos años, una de las consecuencias es que necesitan más energías para desarrollarse y sube el consumo de productos derivados del petróleo. Esto hace que el precio internacional del petróleo suba y, por ejemplo, que a los marineros gallegos les cueste más el combustible para la pesca y tengan que, o ganar menos al vender el producto de la pesca, o cobrarlo más caro a los consumidores. O se perjudica el marinero o la familia que compra el pescado.



Tanto se trasladan los efectos positivos como los negativos. Por ello, hay quien defiende un mayor proteccionismo de la economía nacional para no depender tanto del exterior, así como quien defiende que lo mejor es abrirse al mundo para ser más competitivo y aprovechar el mercado mundial.



Centrémonos pues en los próximos días en las diferentes opciones, posiciones a favor y en contra del comercio internacional, del proteccionismo y del librecambio.





Noticias de cualquier parte del mundo afecta al comercio local











No hay comentarios:

Publicar un comentario